La llegada
Viajé el día 27 de marzo desde la terminal el Salitre, de Bogotá con destino a Popayán apróximadamente a las 7:30 pm. Es un viaje largo, de apróximadamente 13 horas. Me bajé antes de llegar a la ciudad blanca en una vereda llamada la Esmeralda ubicada en el corregimiento de Tunía, municipio de Piendamó a apróximadamente 20 km de Popayán.
¿Por qué estoy aquí?
Históricamente el departamento del Cauca ha sido considerado como una de las regiones más conflictivas de Colombia. Hace un año, en 2025 estuve aquí visitando a un amigo de la comunidad índigena Misak. Quién me mostro una parte de su cosmovisión y los procesos históricos que han tenido.
En ese momento llegué con la intención de entender parte de su concepción del mundo y de su espiritualidad. Pero en ese explorar lo que me terminé encontrando fue un proceso histórico de lucha y recuperación de tierras.
Para los Misak, todo se resume en la siguiente frase “Recuperar la tierra y la memoria para recuperarlo todo”. Para ellos, este proceso está íntimamente con la parte espiritual.
En ese sentido, considero que regresar aquí, tiene como finalidad compartir más tiempo para aprender y explorar un poco más. En últimas, también considero mi estadía en este lugar como parte de la preparación mental que implica realizar el viaje por sudámerica.
¿Qué he hecho hasta el momento?
En pocas palabras, incorporarme. Vivir acorde con los ritmos del campo. Recoger café y participar de las fiestas religiosas (Llegué en plena semana Santa).
